Seguidores

lunes, 13 de octubre de 2014

El final del tunel

Estoy desperezándome de este largo letargo. Mis ojos siguen cerrados, resistiéndose a abrirse por la luz que, quizás, podría cegarme. Los abro de golpe pero no, no me ciega. No hay luz.

Poco a poco mi cuerpo vuelve a responder a los impulsos de mi cerebro, esperando cada músculo su orden. Me levanto intentando no caerme a ese suelo en el que tanto tiempo he invernado. Ya no quiero dormir más, quiero salir de esta oscuridad.

Los segundos pasan en esta vida en la que el tiempo es demasiado rápido, intentar pararlo tirando el reloj al suelo es una mera ilusión de una escapatoria, pero no la hay, él sigue corriendo aunque tú te quedes atrás.

Puedo ver algo ahora, puedo ver que la oscuridad se vence encendiendo una vela, puedo ver que sigo entera a pesar de haberme desecho de ello. Los miedos que te invaden en ciertos momentos son como las sombras que poco a poco van consumiendo la vela, hasta dejarte a oscuras. Pero ya no.

Empiezo a correr en dirección a ninguna parte, persiguiendo la ínfima luz que veo al final de esto. La estoy alcanzando? LA ESTOY ALCANZANDO.

Ya no hacen falta más velas, es el sol quien me ciega...



No hay comentarios:

Publicar un comentario